Reducir la contaminación acústica desde la fachada

La contaminación acústica es uno de los principales problemas acústicos con los que convivimos en la sociedad actual. A raíz de la cuarentena, este aspecto comenzó a tomar más protagonismo y volvieron a salir a la palestra las posibles mejoras para solucionarlo.

En España, el nivel de decibelios permitido en las viviendas depende directamente de cada ayuntamiento. Los parámetros oscilan de media entre 40 dB (horario diurno) y 30 dB (horario nocturno)

Se identifican principalmente dos tipos de ruido:

1. Ruido aéreo: se transmite a través del aire y se debe a un aislamiento acústico deficiente entre las estancias. El sonido aerotransportado puede ser generado por habla (voces o música), televisión, radio, sonidos de animales, transporte, tráfico…

2. Ruido de impacto: se transmite a través de la estructura del edificio. Este sonido resulta de un impacto o de una vibración continua contra una parte de un tejido de construcción. Por ejemplo, el ruido de pasos que se escucha en una habitación de un piso inferior.

La insonorización de edificios se puede producir por partes, por espacios o bien realizando una insonorización integral. Sin embargo, uno de los puntos fuertes para lograr el aislamiento acústico pasa por la insonorización acústica de fachadas. La fachada es un punto clave puesto que es la superficie por la que más transmisión de calor o frío se produce y además la fachada es la principal barrera de protección contra el ruido externo.

Hay muchas técnicas para lograr el aislamiento acústico, como el relleno de cámaras de aire. Ya hemos hablado de esta técnica ya que también sirve para aislar térmicamente las fachadas. Los materiales más empleados para el tratamiento del ruido son:

  • - Fibras de vidrio: Sirven tanto para el aislamiento térmico como para el aislamiento acústico de cubiertas y techados.

  • - Inyección con espuma de poliuretano: Se consigue aislamiento térmico y acústico para muros de fachada exterior.

  • - Lámina de poliéster: Se usa en cubiertas, fachadas paredes y suelos.

La mejor solución para conseguir aislar correctamente un edificio es la selección de un correcto sistema que tenga en cuenta el estudio acústico. En ese caso, las fachadas singulares dotadas de muro cortina cuidan de todos los aspectos de seguridad y aislamiento acústico.

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