Un edificio nunca está quieto: cómo se mueve una fachada
Un edificio puede parecer completamente inmóvil, pero detrás de esa sensación de estabilidad hay pequeños movimientos constantes. Temperatura, viento y estructura hacen que la fachada tenga que adaptarse continuamente. ¿Cómo se consigue que esos movimientos pasen desapercibidos?