Colores en las fachadas: psicología del color en espacios urbanos
En un mundo donde las ciudades son cada vez más densas, la elección de colores para las fachadas puede marcar la diferencia entre un entorno monótono y uno vibrante y lleno de vida.
Somos profesionales del mundo de la fachada
Con motivo del relanzamiento de su Centro para el Clima, la Salud y el Medio Ambiente Mundial, la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard inició una investigación con el fin de “mejorar la vida de todas las personas, en todos los edificios, en todas partes, todos los días”.
Con el objetivo de construir comunidades más saludables en todo el mundo, la escuela ha conseguido identificar 9 factores a la hora de calificar a un edificio como saludable. Para llegar a ellos, han analizado los factores que influyen en la la salud, el bienestar y la productividad de las personas que habitan o trabajan en un edificio. Además, desde Harvard proponen recomendaciones para cada factor, como la evaluación periódica de cada uno para mejorar las necesidades de cada habitante.
Los 9 factores son los siguientes:
1. VENTILACIÓN
Deben cumplirse o superarse las pautas de la tasa de ventilación del aire exterior. El aire recirculado y el exterior deben filtrarse para que incluso las nanopartículas se eliminen de manera eficiente y así poder para controlar las fuentes de olores, productos químicos, emisiones y dióxido de carbono y conseguir una adecuada calidad del aire interior. Las tomas de aire al aire libre deben colocarse lejos de fuentes contaminantes a nivel de la calle.
2. CALIDAD DEL AIRE
Comprobar que no existen en el edificio materiales contaminantes como el plomo, el PCB y los asbestos, además de elegir tanto para la construcción como el mobiliario materiales de baja emisión de compuestos volátiles y semivolátiles orgánicos. También los niveles de humedad debe mantenerse en niveles de entre 30-60% para reducir los problemas con los olores.
3. SALUD TERMAL
Existen unos estándares mínimos en el confort térmico tanto de la temperatura como de la humedad, así que las condiciones térmicas deben cumplir con los estándares de confort y mantener niveles constantes de temperatura y humedad durante todo el día.
4. HUMEDAD
Enfatizar en evitar la formación de humedades durante y tras la construcción. Además, deben realizarse inspecciones regulares para encontrar y remediar las fuentes de humedad y los puntos de condensación dentro de la envoltura del edificio.
5. POLVO Y PLAGAS
Diseñar los espacios y elegir los materiales adecuados para evitar la acumulación de polvo y suciedad. Las superficies deben limpiarse y aspirarse regularmente. Los problemas de plagas deben evitarse tomando medidas preventivas, como sellar los puntos de entrada, evitar la acumulación de humedad y eliminar la basura rápidamente.
6. SEGURIDAD Y SALUD
La iluminación suficiente, el monitoreo de video, los protocolos de notificación de incidentes, las preparaciones de seguridad contra incendios y el mantenimiento de un plan de acción de emergencia pueden aliviar los problemas de seguridad y reducir el estrés dentro de un edificio.
7. CALIDAD DEL AGUA
El agua se debe probar y mantener regularmente según los estándares nacionales de agua potable, con un sistema de purificación de agua para eliminar la contaminación. Se deben tomar medidas para evitar el estancamiento del agua en las tuberías.
8. RUIDO
Se debe controlar la protección contra ruidos en el exterior y las medidas para controlar el ruido en interiores. Las fuentes deben mantener el ruido de fondo por debajo de 35db y el tiempo máximo de reverberación por debajo de 0.7 segundos.
9. ILUMINACIÓN Y VISTAS
Todos los espacios de trabajo y habitación deben tener líneas de visión directas a las ventanas exteriores. Debe haber suficiente iluminación para la tarea y la mayor cantidad de luz natural posible sin causar deslumbramiento.
En un mundo donde las ciudades son cada vez más densas, la elección de colores para las fachadas puede marcar la diferencia entre un entorno monótono y uno vibrante y lleno de vida.
Durante décadas, las fachadas han sido vistas principalmente como elementos estéticos y de protección contra los elementos externos. Sin embargo, en la arquitectura contemporánea, se ha comprendido que pueden ser actores clave en la eficiencia energética de los edificios. En este artículo, exploraremos la evolución de este enfoque, desde sus bases teóricas hasta las soluciones prácticas que actualmente se están implementando.
Desde la optimización del diseño y la planificación hasta la mejora de la seguridad y el mantenimiento predictivo, la IA ofrece ventajas significativas que están mejorando la eficiencia y la calidad en el sector.